Por lo que indicas, han pasado unos 4 meses desde tu despido y la empresa aún te debe nóminas. En estos casos, normalmente se pueden reclamar tanto los salarios impagados como, si corresponde, otras cantidades ligadas al fin de la relación laboral.
- Qué podrías reclamar
- Salarios (nóminas) pendientes: puedes reclamar las mensualidades no abonadas, incluyendo pagas extra prorrateadas o devengadas si no se pagaron.
- Finiquito: si no te lo abonaron, suele incluir vacaciones no disfrutadas, parte proporcional de pagas extra, y otros conceptos pendientes.
- Indemnización por despido: dependerá del tipo de despido (disciplinario, objetivo, etc.) y de si se impugnó en plazo. La base está en el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre.
- Intereses por mora salarial: cuando hay retraso en el pago del salario, en muchos casos se puede solicitar un recargo por demora (habitualmente un 10%). También se regula en el Estatuto de los Trabajadores.
- Plazos importantes
- Reclamación de salarios: el plazo general para reclamar cantidades adeudadas es de 1 año desde que pudieron reclamarse (Estatuto de los Trabajadores).
- Impugnar el despido: si lo que quieres es discutir la validez del despido (improcedente/nulo), el plazo general es de 20 días hábiles desde el despido (Estatuto de los Trabajadores). Con 4 meses, normalmente ese plazo ya habría pasado, pero la reclamación de nóminas suele seguir siendo posible.
- Pasos habituales
- Reúne documentación: contrato, nóminas, vida laboral, carta de despido, finiquito (si lo hubo), extractos bancarios y cualquier comunicación con la empresa.
- Presenta papeleta de conciliación ante el servicio de mediación/conciliación laboral de tu zona (en Castilla y León). Suele ser un paso previo antes de demandar.
- Si no hay acuerdo, podrías interponer demanda de reclamación de cantidad ante el Juzgado de lo Social de Zamora.
Si la empresa es insolvente o entra en concurso, podría valorarse la vía del FOGASA (Fondo de Garantía Salarial) para parte de los salarios/indemnizaciones, con límites legales. Para enfocar bien cuantías y plazos, suele ser muy recomendable que un graduado social, sindicato o abogado laboralista revise tu documentación.