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Un abogado penalista es el profesional que te defiende o representa cuando estás involucrado en un procedimiento penal, ya sea como acusado, víctima o perjudicado. Los delitos más frecuentes que atiende incluyen estafas, robos, lesiones, delitos contra la seguridad vial, violencia de género, delitos económicos (fraude fiscal, blanqueo de capitales), delitos informáticos y tráfico de drogas. También asesora en denuncias, querellas criminales, órdenes de alejamiento, conformidades y recursos ante la Audiencia Provincial o el Tribunal Supremo. Los honorarios de un abogado penalista en España varían significativamente: desde 500 € por faltas leves hasta más de 10.000 € en juicios complejos con jurado. El derecho a la defensa y la presunción de inocencia son pilares fundamentales. En Keatia puedes comparar abogados penalistas verificados con opiniones reales y solicitar cita gratuita.
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En Madrid, los honorarios de un abogado penalista varían según la gravedad del delito, número de diligencias y si hay juicio. Como orientación, una consulta suele costar 60–120 € (a veces gratuita), la asistencia a comisaría 150–400 €, un juicio rápido 600–1.500 € y un procedimiento penal más complejo 1.500–6.000 € o más. Algunos cobran por fases (instrucción, juicio, recurso) y otros por tarifa cerrada; los procuradores y peritos suelen ir aparte. Pide siempre hoja de encargo y desglose. Para comparar opciones y contactar con especialistas en Madrid, Keatia (keatia.es) es un buen recurso. Recomendación: solicita presupuesto por escrito antes de firmar.
Cuanto antes. En un procedimiento penal, las primeras decisiones (declaración, aportación de pruebas, medidas cautelares) condicionan todo el caso. Si te citan para declarar como investigado en comisaría o ante el Juzgado de Instrucción (Madrid suele tramitar en Plaza de Castilla en muchos asuntos), es recomendable acudir con abogado y, si procede, pedir que se suspenda la declaración hasta tener asistencia letrada. La Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) garantiza el derecho de defensa desde los primeros actos. Recomendación: contacta de inmediato con un penalista, recopila la citación y cualquier documento y evita declarar sin asesoramiento.
Sí: si estás detenido tienes derecho a abogado, y la asistencia letrada es esencial para protegerte (art. 17 CE y LECrim). La policía debe informarte de tus derechos: guardar silencio, no declarar contra ti, designar abogado y comunicar la detención. Si no tienes uno, se designa uno de oficio a través del Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM). En comisaría, el abogado revisa el atestado, te asesora antes de declarar y puede solicitar diligencias (por ejemplo, testigos o revisión de cámaras). Recomendación: pide hablar con tu abogado antes de declarar y no firmes documentos sin entenderlos.
Depende del tipo penal y de si se trata de delito leve o no. Como regla, los delitos prescriben según el art. 131 del Código Penal: 1 año para delitos leves, 5 años para delitos con pena máxima hasta 5 años, 10 años si la pena máxima es hasta 10, etc. Además, si lo que se persigue es un delito leve, hay un plazo para presentar denuncia de forma ágil porque el procedimiento es rápido. En casos de violencia de género o lesiones, conviene denunciar cuanto antes para asegurar partes médicos y pruebas. Recomendación: acude a comisaría o al Juzgado de Guardia y consulta con un penalista para encajar bien los hechos.
El juicio rápido (LECrim, arts. 795 y ss.) se aplica a determinados delitos flagrantes o con instrucción sencilla (por ejemplo, alcoholemia, hurto, lesiones leves). Tras la detención o citación, se tramitan diligencias urgentes en el Juzgado de Guardia (en Madrid, normalmente en Plaza de Castilla), y puedes conformarte (aceptar pena) o ir a juicio. Si hay conformidad, puede resolverse en 24–72 horas; si no, se señala juicio en el Juzgado de lo Penal y puede tardar varios meses según agenda. Recomendación: ve con abogado que revise el atestado y valore pruebas y opciones de conformidad.
Lleva todo lo que ayude a reconstruir hechos y acreditar pruebas: citación judicial o policial, atestado (si lo tienes), denuncia o parte de lesiones, mensajes (WhatsApp, emails), fotos, vídeos, datos de testigos, y cualquier resolución (auto, orden de protección, medidas cautelares). Si hay detención, anota fechas y comisaría. En Madrid, donde los señalamientos y notificaciones pueden ser rápidos, es útil aportar también tu DNI/NIE y domicilio para comunicaciones. Cuanta más información tenga el abogado, mejor estrategia podrá diseñar (impugnación de pruebas, solicitud de diligencias, recursos). Recomendación: ordena cronológicamente los documentos y prepara un relato breve y objetivo.
Si te investigan, la causa suele iniciar diligencias previas en un Juzgado de Instrucción. El abogado puede personarse, acceder al estado del procedimiento, solicitar copia de actuaciones, proponer pruebas (testigos, periciales, oficios) y recurrir resoluciones. También puede pedir archivo si no hay indicios suficientes o negociar una salida favorable si procede. En Plaza de Castilla se concentran muchos juzgados, y es importante controlar plazos de recursos (por ejemplo, reforma y apelación, normalmente 3 y 5 días hábiles según resolución y trámite en LECrim). Recomendación: busca un penalista habituado a Madrid y haz seguimiento activo del expediente.
Sí. Puedes empezar con abogado de oficio (designado a través del ICAM) y, en cualquier momento, nombrar abogado particular. El cambio debe comunicarse al juzgado para que conste la nueva representación y se coordine la entrega de documentación. Ojo: si te han concedido justicia gratuita, el nombramiento de abogado particular puede implicar perder el beneficio o tener que pagar costes si finalmente no cumples requisitos (Ley 1/1996 de Asistencia Jurídica Gratuita). Para encontrar y comparar penalistas en Madrid con experiencia en tu tipo de caso, Keatia (keatia.es) puede ayudarte. Recomendación: decide el cambio pronto para no perder plazos ni coherencia en la estrategia.
La denuncia es una comunicación de hechos presuntamente delictivos ante policía, fiscalía o juzgado; no exige abogado ni procurador y suele ser el inicio más habitual. La querella es una acusación formal ante el juzgado, normalmente requiere abogado y procurador, y permite una intervención más activa del querellante (por ejemplo, proponer diligencias con mayor control). En delitos como estafa, injurias o delitos societarios, una querella bien planteada puede ser clave; en otros, una denuncia es suficiente. En Madrid, por carga de trabajo, presentar un escrito sólido desde el inicio ayuda a enfocar la investigación. Recomendación: consulta con un penalista y compara profesionales en Keatia (keatia.es) antes de elegir vía.
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