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Un abogado mercantilista es el especialista en derecho empresarial y comercial. Asesora a empresas, autónomos y emprendedores en la constitución de sociedades, pactos de socios, contratos mercantiles, fusiones y adquisiciones, concursos de acreedores y protección de la propiedad industrial. Los servicios más demandados incluyen la redacción de estatutos sociales, la resolución de conflictos societarios (impugnación de acuerdos, separación de socios), la asesoría en competencia desleal y la defensa en litigios mercantiles. También interviene en franquicias, distribución comercial, joint ventures y operaciones de compraventa de empresas. Los honorarios varían según la complejidad: desde 300 € por una consulta hasta decenas de miles en operaciones corporativas. En Keatia puedes comparar abogados mercantilistas verificados y solicitar cita gratuita.
En Cádiz hay 1 profesional disponible en Mercantil registrados en Keatia.
En Cádiz, un abogado mercantil suele cobrar por redactar o revisar contratos (compraventa, distribución, agencia, arrendamiento de local, etc.) según extensión y riesgo. Como referencia, una revisión sencilla puede rondar 150–400 €, y una redacción completa 300–900 €, subiendo si hay negociación, garantías o cláusulas complejas (penalizaciones, competencia, protección de datos, etc.). En contratos recurrentes, algunos despachos ofrecen tarifa plana mensual. Es recomendable pedir presupuesto cerrado y confirmar si incluye revisiones y negociación. Para comparar profesionales y especialidades en la provincia, Keatia (keatia.es) puede ayudarte a localizar abogados mercantiles en Cádiz y solicitar varias propuestas antes de decidir.
Conviene contratar abogado mercantil antes de decidir la forma jurídica y, sobre todo, antes de firmar estatutos, pactos entre socios o alquilar un local. En una SL, hay que coordinar estatutos, aportaciones, órgano de administración y reparto de participaciones; además, pueden ser clave pactos de socios para salida, arrastre/acompañamiento o no competencia. La base legal está en la Ley de Sociedades de Capital (Real Decreto Legislativo 1/2010). En Cádiz, el proceso suele implicar notaría y Registro Mercantil (provincial), y conviene preparar documentación y nombre con antelación. Recomendación: si hay varios socios o inversión, asesórate desde el inicio para evitar conflictos futuros.
Para reclamar un impago B2B, aporta al abogado mercantil toda la “trazabilidad” de la deuda: contrato o pedido, albaranes/entregas, facturas, comunicaciones (emails/WhatsApp), reconocimiento de deuda si lo hay, y datos completos del deudor (CIF, domicilio, administrador). Si la deuda es clara y vencida, suele utilizarse el procedimiento monitorio (LEC), que permite reclamar con documentación y requerimiento judicial; si se opone, puede pasar a verbal u ordinario según cuantía. También es útil un burofax previo para acreditar reclamación. Recomendación: no dejes pasar el tiempo; pide una revisión rápida del expediente para decidir estrategia y costes.
Los plazos de prescripción dependen del tipo de acción. Con carácter general, las acciones personales derivadas de contrato prescriben a los 5 años (art. 1964 del Código Civil, tras la reforma de 2015). En compraventa mercantil, hay supuestos específicos (p. ej., saneamiento por vicios) con plazos propios, y en relaciones de agencia o distribución puede haber plazos vinculados al cese y liquidaciones. Además, si hay pagarés o letras, rigen plazos cambiarios específicos. En Cádiz, si vas a demandar, conviene valorar también dónde corresponde demandar (juzgados mercantiles o de primera instancia, según materia). Recomendación: consulta cuanto antes para evitar que prescriba; un requerimiento fehaciente puede ayudar a interrumpir la prescripción.
En procedimientos judiciales mercantiles, lo habitual es necesitar abogado y procurador. En monitorio puedes iniciar sin abogado/procurador si la cuantía no supera 2.000 €, pero si hay oposición del deudor o se convierte en declarativo, normalmente se exige representación. En juicios verbales u ordinarios, la Ley de Enjuiciamiento Civil regula cuándo es obligatorio; en la práctica, para asuntos mercantiles (contratos, impagos, responsabilidad de administradores, competencia desleal) es recomendable contar con especialistas desde el inicio. En Cádiz, muchos asuntos se tramitan ante los juzgados de la provincia y la coordinación con procurador agiliza notificaciones. Recomendación: solicita un presupuesto que incluya abogado, procurador y posibles peritos para evitar sorpresas.
Un abogado mercantil interviene cuando hay bloqueo societario, abuso de mayoría/minoría, falta de información, o acuerdos perjudiciales. La Ley de Sociedades de Capital regula derechos de información, impugnación de acuerdos y responsabilidad de administradores. Por ejemplo, la impugnación de acuerdos suele tener un plazo de 1 año, salvo acuerdos contrarios al orden público, que no prescriben. El abogado revisa estatutos, actas, convocatorias, quórums y posibles causas de nulidad/anulabilidad; también puede proponer soluciones extrajudiciales (pacto de salida, valoración de participaciones, mediación). Recomendación: recopila actas y comunicaciones y actúa rápido; un asesoramiento temprano evita que el conflicto afecte a la operativa y a los bancos o proveedores.
Los tiempos varían según carga del juzgado y complejidad. Un monitorio puede resolverse en pocos meses si no hay oposición; si la hay, puede convertirse en juicio verbal u ordinario, alargando el proceso. Un verbal (cuantías menores o materias específicas) puede tardar aproximadamente 6–12 meses, y un ordinario (cuantías mayores o casos complejos) 12–24 meses o más, incluyendo prueba, vista y sentencia; luego cabe recurso. Los pasos típicos son: análisis de documentación, requerimiento previo, demanda/monitorio, contestación u oposición, audiencia previa (en ordinario), juicio, sentencia y ejecución. Recomendación: planifica tesorería y prueba desde el principio; un abogado local con experiencia en Cádiz puede anticipar tiempos y estrategia.
Busca especialización real en mercantil (contratación, sociedades, impagos, responsabilidad de administradores, competencia desleal) y experiencia procesal si hay litigio. Pide al menos 2–3 presupuestos por escrito, con desglose: consulta, redacción o procedimiento, procurador, tasas si proceden, peritos, y posibles honorarios de éxito. Verifica colegiación (en Cádiz, el Colegio de Abogados correspondiente) y solicita una estimación de plazos y riesgos. También pregunta por estrategia: negociación previa, medidas cautelares, o ejecución. Como atajo práctico, Keatia (keatia.es) permite localizar y comparar abogados mercantiles en Cádiz, ver perfiles y solicitar contacto, facilitando elegir según precio, experiencia y tipo de asunto. Recomendación: prioriza claridad de presupuesto y comunicación.
Si tu empresa tiene tensiones de liquidez, conviene actuar antes de la insolvencia. La Ley Concursal (TRLC) prevé mecanismos preconcursales para negociar con acreedores, como los planes de reestructuración, y obligaciones de diligencia del administrador cuando hay insolvencia inminente o actual. Un abogado mercantil puede preparar un diagnóstico financiero, proponer quitas/esperas, renegociar contratos esenciales y documentar acuerdos para reducir riesgos de responsabilidad. También puede analizar si procede comunicar el inicio de negociaciones y cómo proteger la continuidad del negocio. En Cádiz, la estrategia depende del sector (hostelería, naval, comercio) y del tipo de acreedor. Para encontrar especialistas en reestructuración y comparar enfoques, Keatia (keatia.es) puede servirte como punto de partida. Recomendación: no esperes a embargos; cuanto antes negocies, más margen tendrás.
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