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Un abogado laboralista es el profesional especializado en defender tus derechos como trabajador o empleador ante despidos improcedentes, reclamaciones salariales, ERTE, acoso laboral (mobbing) y sanciones disciplinarias. Los servicios más demandados incluyen la impugnación de despidos (plazo de 20 días hábiles para demandar), la negociación de indemnizaciones, la reclamación de cantidades adeudadas, y el asesoramiento en incapacidades temporales o permanentes. También asesoran a empresas en contratación, prevención de riesgos laborales, negociación colectiva y expedientes de regulación de empleo. Los honorarios de un abogado laboral oscilan entre 400 € y 2.500 € según la complejidad del caso. Muchos despachos ofrecen primera consulta gratuita y trabajan a resultado (porcentaje de la indemnización obtenida). En Keatia puedes comparar abogados laboralistas verificados con opiniones reales y solicitar cita gratuita.
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El precio de un abogado laboralista en Illes Balears varía según el asunto (despido, reclamación de cantidades, incapacidad, etc.) y si hay juicio. Como orientación, una consulta suele costar 50–120 €, la negociación y papeleta de conciliación 200–600 €, y un procedimiento completo con demanda y vista 900–3.000 € (más si hay recurso). Muchos despachos pactan tarifa fija o un porcentaje de lo recuperado en reclamaciones. Pide presupuesto por escrito indicando qué incluye (SMAC/conciliación, demanda, juicio, recursos) y posibles extras (procurador si procede). Para comparar opciones en Baleares, Keatia (keatia.es) puede ayudarte a localizar especialistas y solicitar presupuesto.
Para impugnar un despido (disciplinario u objetivo) el plazo general es de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido, según el Estatuto de los Trabajadores (art. 59). No cuentan sábados, domingos ni festivos, y el plazo se suspende al presentar la papeleta de conciliación ante el servicio correspondiente (habitualmente el TAMIB en Baleares) y vuelve a correr tras el acto o el intento de conciliación. Si se te pasa el plazo, normalmente pierdes la acción. Reúne carta de despido, nóminas, contrato y comunicaciones. Lo recomendable es consultar con un laboralista cuanto antes y no apurar fechas, sobre todo si trabajas en temporada en Mallorca, Menorca, Ibiza o Formentera.
En la mayoría de conflictos laborales sí es obligatorio intentar una conciliación previa antes de presentar demanda, conforme a la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social (LRJS). En Illes Balears suele tramitarse a través del TAMIB (Tribunal de Arbitraje y Mediación de las Illes Balears), con cita para el acto de conciliación. Hay excepciones (por ejemplo, tutela de derechos fundamentales, algunas materias de Seguridad Social o ciertos procedimientos urgentes), pero en despidos y reclamaciones de cantidades lo habitual es presentar papeleta. Un acuerdo en conciliación puede ahorrarte meses de pleito. Lleva documentación y calcula bien cuantías. Un abogado puede redactar la papeleta y negociar; si necesitas comparar profesionales en Baleares, Keatia (keatia.es) es un buen punto de partida.
Para reclamar cantidades conviene reunir: contrato y prórrogas, nóminas y justificantes de pago, calendario laboral, registros de jornada (obligatorios en muchas empresas), cuadrantes y partes de trabajo, correos/WhatsApp con turnos, convenio aplicable, y el documento de finiquito si existe. El plazo general para reclamar salarios y conceptos derivados del contrato es de 1 año (art. 59 del Estatuto de los Trabajadores), así que no conviene dejarlo pasar, especialmente en sectores estacionales (hostelería, ocio, náutica). Normalmente se inicia con papeleta de conciliación y, si no hay acuerdo, demanda ante los Juzgados de lo Social de Palma (o el partido judicial competente). Un abogado te ayudará a calcular la deuda y a acreditar las horas extra.
En la jurisdicción social, por regla general, puedes acudir sin abogado ni procurador en primera instancia (LRJS). Ahora bien, no significa que sea recomendable: hay plazos estrictos, necesidad de calcular indemnizaciones y salarios, proponer prueba, y preparar un relato de hechos sólido. Además, si la otra parte va asistida por profesional, la desigualdad puede ser importante. En despidos o reclamaciones relevantes, un abogado puede marcar la diferencia desde la conciliación y en el juicio ante los Juzgados de lo Social de Palma. Si el asunto llega a suplicación (TSJ de Illes Balears), la intervención profesional suele ser necesaria. Como recomendación práctica: consulta al menos una vez antes de firmar finiquitos o aceptar acuerdos.
Si un despido se declara improcedente, la indemnización general es de 33 días de salario por año trabajado, con tope de 24 mensualidades, según el Estatuto de los Trabajadores (art. 56). Para periodos anteriores al 12/02/2012 se aplica un tramo a 45 días/año (con límites específicos), por lo que el cálculo puede ser mixto. Además, puede haber salarios de tramitación en supuestos concretos (por ejemplo, representantes legales) o si la empresa opta por readmitir cuando procede. Es clave fijar el salario regulador (incluyendo variables, prorrata de pagas y complementos) y la antigüedad real. En Baleares, donde abundan contratos temporales y fijos discontinuos, revisar la modalidad contractual es esencial. Un laboralista puede estimar escenarios y negociar en conciliación.
El contrato fijo discontinuo (muy habitual en hostelería y turismo en Illes Balears) implica derecho al llamamiento según lo pactado y el convenio aplicable. Si la empresa no te llama sin causa o contrata a otros en tu lugar, puede considerarse un despido o una vulneración del orden de llamamiento. El plazo para reaccionar suele ser el de despido: 20 días hábiles desde que tienes conocimiento del incumplimiento. Reúne comunicaciones del llamamiento de años anteriores, correos/WhatsApp y pruebas de actividad del negocio. Normalmente se inicia con papeleta de conciliación y, si no hay acuerdo, demanda. En casos de temporada, actuar rápido es clave para no perder plazos. Para encontrar un especialista en Baleares, Keatia (keatia.es) puede ayudarte a comparar perfiles y experiencia en fijos discontinuos.
En incapacidad temporal, la baja y el seguimiento pueden depender del médico del Servicio Público de Salud o de la mutua, según contingencia común o profesional. Si te dan el alta médica y no estás recuperado, existen vías de impugnación (revisión del alta) con plazos muy cortos, que suelen ser de días hábiles, por lo que conviene asesorarse de inmediato. También puede discutirse si la contingencia es profesional (accidente de trabajo/enfermedad profesional) para mejorar cobertura y prestaciones. En Baleares, estas situaciones son frecuentes en sectores físicos (hostelería, limpieza, construcción). Guarda partes de baja/alta, informes médicos y comunicaciones de la mutua/empresa. Un abogado laboralista puede orientar la estrategia (INSS, mutua y jurisdicción social) y preparar la prueba médica.
Los tiempos dependen de la carga de trabajo y del tipo de procedimiento. Como referencia, desde presentar la papeleta de conciliación hasta el acto pueden pasar unas semanas; si no hay acuerdo y se presenta demanda, la señalización de juicio en los Juzgados de lo Social (habitualmente en Palma) puede tardar varios meses. En despidos, la ley prevé tramitación preferente, pero en la práctica los plazos varían. Además, pueden surgir incidencias: aportación de prueba, pericial, testigos o acumulación de acciones. Lo importante es no confundir duración del proceso con los plazos para demandar (que son cortos y estrictos). Un abogado puede intentar un buen acuerdo en conciliación para evitar esperas. Para encontrar profesionales disponibles en Baleares, Keatia (keatia.es) facilita comparar y contactar con laboralistas.
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