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Un abogado de divorcios es el profesional que te asesora y representa en el proceso de disolución del matrimonio. Existen dos tipos principales: el divorcio de mutuo acuerdo (más rápido y económico, requiere convenio regulador firmado por ambas partes) y el divorcio contencioso (cuando no hay acuerdo). Las cuestiones clave que se resuelven en un divorcio incluyen la custodia de los hijos (compartida o exclusiva), la pensión alimenticia, la pensión compensatoria, el uso de la vivienda familiar, la liquidación del régimen económico matrimonial (gananciales o separación de bienes) y el régimen de visitas. El divorcio de mutuo acuerdo cuesta entre 500 € y 1.500 €, mientras que el contencioso puede superar los 3.000 €. Solo se exigen tres meses de matrimonio para divorciarse. En Keatia puedes comparar abogados de divorcios verificados y solicitar consulta gratuita.
En Argençola hay 2 profesionales disponibles en Divorcios registrados en Keatia.
El precio depende de si el divorcio es de mutuo acuerdo o contencioso, y de si hay hijos, vivienda o empresa familiar. En Barcelona, un divorcio de mutuo acuerdo suele moverse entre 700 y 1.500 € en honorarios de abogado (más procurador, normalmente 200–400 €), mientras que un contencioso puede situarse entre 1.800 y 4.500 € o más si hay medidas complejas. Si se tramita ante notario (sin hijos menores), también hay aranceles notariales. Pide presupuesto cerrado y por escrito, incluyendo recursos. Como recomendación, compara varios perfiles y experiencia: en Keatia (keatia.es) puedes localizar y comparar abogados de divorcio en Barcelona.
Los plazos varían según la carga de los juzgados de familia de Barcelona y la vía elegida. En un divorcio de mutuo acuerdo, presentado con convenio regulador, es habitual que se resuelva en aproximadamente 1 a 3 meses, aunque puede alargarse si faltan documentos o hay requerimientos. En divorcio contencioso, con vista y prueba, lo frecuente es 6 a 12 meses, y más si hay medidas urgentes, informes psicosociales o recursos. La base legal está en el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC, arts. 769 y ss.). Recomendación: prepara documentación completa y valora mediación para acortar tiempos.
En España, el divorcio judicial exige abogado y procurador (LEC), tanto en mutuo acuerdo como en contencioso, salvo supuestos muy excepcionales. En el mutuo acuerdo podéis compartir abogado y procurador, lo que abarata costes, pero conviene confirmar que no haya conflicto de intereses (por ejemplo, si hay mucha diferencia patrimonial). Alternativamente, si no hay hijos menores o con discapacidad con medidas de apoyo, podéis optar por divorcio ante notario (Ley 15/2015), donde necesitáis abogado pero no procurador. En Barcelona, esta vía suele ser rápida si todo está pactado. Recomendación: consulta con un especialista antes de firmar un convenio.
Para presentar la demanda en Barcelona normalmente se solicita: certificado literal de matrimonio (Registro Civil), certificados de nacimiento de los hijos, certificado de empadronamiento o datos de domicilio para acreditar competencia, y el convenio regulador si es de mutuo acuerdo. Si hay medidas económicas, es útil aportar nóminas, declaración de la renta, extractos bancarios, hipoteca/alquiler, escrituras o nota simple del Registro de la Propiedad, y gastos de los menores (colegio, extraescolares). En contencioso, además, pruebas de ingresos y necesidades, y cualquier documento relevante (mensajes, contratos, etc.) siempre obtenido lícitamente. Recomendación: pide a tu abogado un checklist; en Keatia (keatia.es) puedes encontrar profesionales en Barcelona que te indiquen exactamente qué aportar.
Con carácter general, para solicitar divorcio en España deben haber transcurrido 3 meses desde la celebración del matrimonio (Código Civil, art. 81). No hace falta alegar causa. Hay excepciones: puede pedirse antes de los 3 meses si existe riesgo para la vida, integridad física, libertad, integridad moral o libertad e indemnidad sexual del cónyuge demandante o de los hijos (por ejemplo, violencia). En Barcelona, si hay urgencia, puede tramitarse además solicitud de medidas provisionales (LEC) para fijar custodia, uso de vivienda o pensión mientras se resuelve. Recomendación: si hay riesgo o urgencia, habla cuanto antes con un abogado para activar medidas de protección.
La custodia se decide atendiendo al interés superior del menor, valorando disponibilidad, capacidad de cuidado, estabilidad, proximidad de domicilios y colaboración entre progenitores. En Cataluña suele aplicarse el Libro II del Código Civil de Cataluña (CCCat), que favorece la corresponsabilidad parental y contempla la guarda compartida como opción habitual si es viable. El juzgado puede pedir informe del equipo psicosocial y escuchar a los menores con suficiente madurez. En Barcelona, los Juzgados de Familia suelen exigir planes de parentalidad detallados (horarios, vacaciones, comunicaciones). Recomendación: prepara una propuesta realista y documentada; en Keatia (keatia.es) puedes comparar abogados de familia en Barcelona con experiencia en custodias y planes de parentalidad.
La pensión de alimentos para hijos cubre necesidades ordinarias (comida, vivienda, educación, sanidad) y se fija según ingresos de ambos progenitores, tiempo de convivencia y gastos del menor. En Barcelona se usan como orientación tablas (por ejemplo, del CGPJ), pero no son obligatorias: el juez valora el caso concreto. Los gastos extraordinarios (ortodoncia, gafas, actividades no habituales) suelen repartirse al 50% u otro porcentaje. La pensión compensatoria entre cónyuges procede si el divorcio genera desequilibrio económico relevante; se ponderan edad, dedicación a la familia, duración del matrimonio y posibilidades de empleo (Código Civil y, en Cataluña, CCCat). Recomendación: aporta pruebas de ingresos y gastos y negocia un convenio sostenible para evitar litigios.
Debe distinguirse entre propiedad y uso. Aunque la vivienda esté a nombre de ambos (o de uno), el uso puede atribuirse al progenitor custodio y a los hijos, especialmente si son menores, priorizando su estabilidad. La hipoteca, en cambio, sigue obligando frente al banco a quien figure como deudor, aunque en el convenio se pacte que pague uno. Para modificar titulares o liberar a un cónyuge suele requerirse novación y aceptación bancaria. También puede acordarse venta, extinción de condominio o compensación económica. En Barcelona es frecuente aportar nota simple y recibos para calcular cargas. Recomendación: no firmes acuerdos sobre vivienda sin revisar consecuencias fiscales y bancarias con tu abogado.
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